28.07.2026General

Qué es el NOI en una inversión en oficinas y cómo calcularlo

Qué es el NOI en una inversión en oficinas y cómo calcularlo

El Net Operating Income —NOI— es el flujo de caja operativo anual de un activo inmobiliario una vez deducidos todos los costes operativos asociados a su explotación como propietario arrendador, pero antes de gastos financieros (intereses del préstamo hipotecario) e impuestos sobre beneficios. Es la pieza central del análisis de inversión en activos terciarios: el yield neto se calcula dividiendo el NOI entre el precio de adquisición; el modelo de flujos de caja se construye proyectando el NOI año a año con hipótesis explícitas de evolución; y la TIR de la operación se obtiene descontando esos flujos proyectados junto con el precio de compra y el precio de salida. Sin un NOI correctamente calculado, ninguna de las métricas posteriores tiene base real. Este artículo desarrolla su definición, sus componentes y cómo calcularlo paso a paso, con ejemplos aplicados al mercado de oficinas de Madrid.

Se enmarca en el framework de análisis de rentabilidad presentado en cómo analizar la rentabilidad de una oficina en Madrid.

1. Definición del NOI: qué incluye y qué excluye

El NOI incluye todos los ingresos operativos del activo —rentas y otros ingresos vinculados a la propiedad arrendadora— menos todos los costes operativos directamente asociados a su explotación. Quedan fuera del NOI los gastos financieros (el servicio de la deuda hipotecaria), las amortizaciones contables del activo, los impuestos sobre el beneficio y el Capex de reposicionamiento mayor, que se modeliza como un flujo extraordinario en el año en que se ejecuta.

Esta delimitación tiene una lógica precisa: hace al NOI independiente de la estructura financiera de la operación. Dos inversores que compran el mismo activo —uno sin deuda y otro con financiación del 60%— obtienen el mismo NOI aunque sus retornos sobre el capital propio sean muy distintos. Eso permite usar el NOI para comparar activos con independencia de cómo está financiada cada compra, y para separar la evaluación del activo (¿genera suficiente flujo operativo?) de la decisión sobre la estructura de capital (¿conviene apalancarse, y en qué condiciones?).

2. Los ingresos que forman el NOI

La renta base contractual

Es el ingreso principal y el más predecible. Se calcula multiplicando la superficie arrendada (en metros cuadrados) por la renta unitaria pactada en el contrato (en euros por metro cuadrado y mes) y por doce meses. Una oficina de 700 m² en Chamberí con renta de 27 €/m²/mes genera una renta base de 226.800 euros anuales. Si el contrato incluye actualizaciones anuales por IPC —la cláusula más habitual en el mercado terciario madrileño— la renta evoluciona cada año y debe proyectarse con una hipótesis explícita de inflación en el modelo de flujos de caja.

Ingresos accesorios

Pueden existir ingresos adicionales a la renta base que deben incluirse en el NOI cuando son recurrentes y contractualmente garantizados. Los más habituales son: las plazas de aparcamiento facturadas por separado de la renta de oficina (entre 80 y 200 euros al mes por plaza en el mercado madrileño según la zona), las rentas de antenas o equipos técnicos instalados en cubierta o en fachada, y en activos con servicios integrados tipo flex, los ingresos por servicios adicionales que el propietario presta directamente a los ocupantes. Los ingresos variables o no garantizados contractualmente deben tratarse con mayor prudencia en el NOI y pueden modelizarse en un escenario separado.

El ajuste por vacancia: por qué es obligatorio aunque el activo esté ocupado

Del ingreso bruto potencial —la suma de todos los ingresos anteriores a plena ocupación— se deduce una provisión de vacancia normalizada que refleja los periodos en que el activo no estará al 100% de ocupación a lo largo del horizonte de tenencia. Esta provisión no es opcional aunque el activo esté hoy completamente arrendado con un contrato de larga duración: todo contrato vence, todo inquilino puede no renovar, y el periodo entre el fin de un contrato y el inicio del siguiente genera vacancia con sus costes asociados a cargo del propietario. Un modelo que no incorpora vacancia normalizada no está siendo conservador: está siendo irreal.

La provisión razonable oscila entre el 3% y el 5% del ingreso bruto potencial en zonas prime del CBD y del Centro Ciudad, donde la demanda de inquilinos de calidad es estructuralmente robusta y los plazos de recomercialización son cortos. En zonas descentralizadas o en activos con mayor riesgo de rotación de inquilino, elevarla al 7–10% es más prudente y más representativo de la experiencia real del mercado en esas zonas.

3. Los costes operativos que se deducen del ingreso bruto efectivo

IBI

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles se calcula sobre el valor catastral del activo, que en Madrid para activos terciarios suele representar entre el 30% y el 60% del valor de mercado. El tipo aplicable en el municipio de Madrid es del 0,660% para bienes de naturaleza urbana. En activos terciarios de tamaño medio y grande, el IBI puede oscilar entre 5.000 y 30.000 euros anuales. En algunos contratos de arrendamiento —especialmente los de estructura triple neto— el IBI es repercutido íntegramente al inquilino, en cuyo caso no forma parte del NOI del propietario sino del flujo de caja bruto que pasa directamente al arrendatario.

Gastos de comunidad no repercutibles

En edificios en régimen de propiedad horizontal, incluyen el mantenimiento de elementos comunes (ascensores, instalaciones generales, fachada, cubierta), limpieza de zonas comunes, seguridad, conserjería y, en algunos casos, suministros de energía de las zonas comunes. La proporción de estos gastos que asume el propietario o el inquilino depende de la estructura del contrato. Bajo contrato triple neto, el inquilino los asume íntegramente. Bajo contrato bruto o sembruto, el propietario asume todo o parte y debe incluirlos en el cálculo del NOI.

Seguro del inmueble

El seguro de continente —que cubre daños en la estructura del edificio— y el seguro de responsabilidad civil como propietario son obligaciones del arrendador con independencia de la estructura del contrato. Su coste en activos terciarios en Madrid oscila entre el 0,05% y el 0,10% del valor asegurado al año. Para un activo valorado en 5.000.000 euros, el seguro puede representar entre 2.500 y 5.000 euros anuales.

Costes de property management

Si el propietario externaliza la gestión del activo a una empresa de property management, los honorarios habituales oscilan entre el 3% y el 6% de la renta bruta anual, dependiendo del nivel de servicio y del tamaño del activo. En activos de pequeño y mediano tamaño gestionados directamente por el propietario, este coste formal no existe, pero existe un coste de tiempo y capacidad de gestión —disponibilidad para resolver incidencias, negociación de renovaciones, coordinación de mantenimiento— que tiene un coste de oportunidad real que debería reconocerse en el análisis, aunque sea de forma aproximada.

Capex de mantenimiento anualizado

Esta es la partida más frecuentemente omitida en los análisis superficiales, y la que más contribuye a sobreestimar el NOI real del activo. Todo edificio de oficinas requiere intervenciones de mantenimiento recurrentes que no aparecen en ninguna factura mensual pero que son reales y predecibles: sustitución periódica de elementos de desgaste en la climatización, mantenimiento preventivo de ascensores, repintado de zonas comunes, revisión y reparación de cubierta, mantenimiento de jardines y aparcamiento exterior. La provisión razonable oscila entre el 0,5% y el 1,5% del valor del activo al año, con el porcentaje más alto para edificios más antiguos o con instalaciones que se aproximan al final de su vida útil.

4. Ejemplo completo de cálculo del NOI

Activo: 1.200 m² de oficinas en Méndez Álvaro. Renta contractual: 23 €/m²/mes. Tipo de contrato: sembruto (IBI y seguros a cargo del propietario; comunidad a cargo del inquilino). Precio de adquisición: 3.800.000 euros.

Paso 1 — Ingreso bruto potencial: 1.200 m² × 23 €/m²/mes × 12 meses = 331.200 euros anuales.

Paso 2 — Provisión de vacancia (5%): − 16.560 euros. Ingreso bruto efectivo: 314.640 euros.

Paso 3 — Costes operativos del propietario: IBI estimado 8.500 euros + seguro del inmueble 3.800 euros + property management (4% × 331.200) 13.248 euros + Capex de mantenimiento anualizado (0,75% × 3.800.000) 28.500 euros = total costes 54.048 euros.

Paso 4 — NOI: 314.640 − 54.048 = 260.592 euros.

Paso 5 — Yield neto: 260.592 / 3.800.000 = 6,86%. Yield bruto de referencia: 331.200 / 3.800.000 = 8,72%. La diferencia de 1,86 puntos entre yield bruto y yield neto representa 70.608 euros anuales que la renta factura pero que no llegan al propietario en forma de flujo de caja disponible.

5. NOI y estructura del contrato: el factor que más condiciona el resultado

Para el mismo activo y la misma renta base, el NOI puede variar sustancialmente en función de la estructura del contrato de arrendamiento. Esta variación puede ser de 1 a 2 puntos porcentuales en yield neto y tiene un impacto directo en el precio que un inversor debería estar dispuesto a pagar por el activo. En el mercado de oficinas en Madrid, los activos con contratos de estructura triple neto —más habituales en los parques empresariales del corredor norte como Arroyo de la Vega y en los grandes activos corporativos del CBD— ofrecen un NOI más alto para el propietario y permiten una prima de precio en la transacción. Los activos con contratos brutos —más frecuentes en los edificios de ciudad del Centro Ciudad y de Chamberí— generan un NOI menor para el propietario y deben compensarlo con un precio de adquisición ajustado o con una prima de liquidez por la mejor demanda de arrendamiento en esas zonas.

Verificar la estructura exacta del contrato de arrendamiento vigente en el activo —qué costes operativos están repercutidos al inquilino y bajo qué condiciones— es uno de los primeros pasos del análisis de cualquier compra de activo terciario. Un error en este punto puede sobreestimar el NOI en varios puntos de porcentaje y llevar a pagar un precio que no está justificado por los flujos reales del activo.

6. El NOI como base de las métricas posteriores

El NOI correctamente calculado es la base de todas las métricas de rentabilidad posteriores. Su cociente sobre el precio de adquisición produce el yield neto. Su proyección año a año —con hipótesis de actualización de renta, evolución de costes, periodos de vacancia entre contratos y Capex de mantenimiento recurrente— produce el modelo de flujos de caja. Y la suma de ese modelo de flujos con el precio de desinversión al final del horizonte permite calcular la TIR de la operación. Cada uno de esos pasos siguientes se desarrolla en los artículos específicos de esta serie. El NOI es la pieza de partida: si está mal calculado, todo lo que se construye sobre él está construido sobre una base incorrecta.

 

El NOI correctamente calculado es la condición de validez del análisis financiero de cualquier inversión en oficinas. Para el framework completo en el que se integra, véase cómo analizar la rentabilidad de una oficina en Madrid.

 

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